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13/5/13

"Photo-Graph in East London", las entrevistas


Por fin tengo el placer de compartir con vosotros las entrevistas completas realizadas para "Photo Graph in East-London", una exposición realizada en octubre en The Vyner Studio (que, por cierto, estrena web) y de las que ya os anticipé información de algunos de los artistas (Patricia Karallis, Mariell Amélie o Nick Scaife) en este blog y a través de la plataforma ARCO Bloggers.

Me alegro también de poder comunicaros que a partir de Julio seguiré colaborando con este espacio Londinense de forma regular, con más entrevistas y artículos sobre arte contemporáneo que también compartiré aquí.

Keep moving! :)



30/12/12

Arte Cotidiano. ¡Bajemos al arte del pedestal!


Uno de los valores fundamentales en Ártica es la difusión de buenas prácticas de gestión cultural independiente, con el objetivo de generar y dinamizar una red de aprendizaje colectivo. Arte Cotidiano es, sin duda, uno de estos proyectos emprendedores en gestión cultural. Nos ha llamado la atención por ser una iniciativa geográficamente distribuida (se realiza en pequeños comercios en diversas ciudades) que se hace visible no sólo en las localidades sino también a través de la red, y por su producción 100% colaborativa.

Cartel Arte Cotidiano (fragmento)



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La iniciativa de este proyecto sale de las cabecitas de los chicos de la Asociación Cultural Lemon y Coco (Montaña Hurtado y Miki Gazquez), de Cáceres, y parte de la idea de acercar el arte a todo tipo de público, sacándolo de las instituciones artísticas y llevándolo a los pequeños negocios de barrio. Pero no sólo esto; con la participación de jóvenes profesionales de la gestión cultural comisariando obras de artistas emergentes, el proyecto persigue un doble objetivo: por un lado dar una oportunidad a agentes artísticos emergentes, y por el otro dar, en la medida de sus posibilidades, un impulso a los pequeños comerciantes. “Comercios de tres ciudades se convierten en salas de exposiciones para el proyecto Arte Cotidiano” anticipaba la nota de prensa

Con este interesante planteamiento, se suman al proyecto Laura Cano (una joven historiadora del arte y museóloga de Granada) y Semíramis González (historiadora del arte y, entre otros, comisaria de la Asociación Cultural GRITO), para llevar la obra de 7 artistas a 10 tiendas de 3 ciudades españolas: Cáceres, Granada y Gijón. El pasado sábado 10 de noviembre a las 20:00h (horario español) tubo lugar la inauguración simultánea de los 10 espacios expositivos que, durante un mes, dejarán de ser simplemente “negocios de...” para convertirse, además, en auténticas salas de arte (y de lo más concurridas).


Arte cotidiano en Cáceres:

Comisarios: Montaña Hurtado y Miki Gázquez (Asociación Cultural Lemon y Coco)
Artista: Beatriz Ballesteros (fotografía de pequeño y mediano formato)
Establecimiento: Floristería Naturadecor

El proyecto según sus ideólogos, coordinadores y también comisarios, Montaña Hurtado y Miqui Gázquez:

“Estamos muy satisfechos con el resultado de todas las exposiciones y la repercusión que el proyecto está teniendo en medios de comunicación, blogs y redes sociales. Estamos muy satisfechos sobre todo porque todas las personas implicadas en Arte Cotidiano hemos participado en el proyecto de manera altruista pero con mucha ilusión. 
En el caso de la exposición de Cáceres, que nos hemos encargado de comisariar, ha resultado muy sencillo encontrae el espacio en el que realizar la exposición porque Chus y Alfredo de la floristería Naturadecor tienen muy buena disposición para colaborar. En cuanto a la elección de la artista tratamos de unir la filosofía de Arte Cotidiano de contar con artistas locales con la que seguimos en Lemon y Coco, de dar oportunidades a artistas emergentes. Conocíamos a Beatriz Ballesteros y su trabajo nos parecía que podía encajar tanto con el proyecto como con la floristería.
La inauguración fue el sábado por la tarde y el lunes cuando los dueños de la floristería fueron a ver la tienda se encontraron gente esperando para visitar la exposición. Nos ha sorprendido mucho la aceptación que está teniendo y la cantidad de gente que se ha acercado a la floristería a ver las fotos de Beatriz.”



Arte Cotidiano en Gijón:

Comisaria: Semíramis González (Asociación Cultural GRITO)
Artistas: Begmont, Breza Cecchini, Elisa torreira, Rocío Pinín y Rodrigo Martín.
Establecimientos: 8 tiendas de ropa del centro de la ciudad (Alouette, Daniela Sierra, Marisa del Castillo, Tamar, It, Scalpers, Trench y Toscana)

El proyecto según su comisaria, Semíramis González:

“Para Arte Cotidiano yo conté con el apoyo de la asociación cultural de la que formo parte, GRITO, ya que me era imposible acudir a Gijón para el montaje. Sin embargo los artistas los escogí yo e intenté valorar la frescura en su producción, que fueran asturianos y que todos fueran emergentes, habida cuenta la necesidad de dar a conocer nuevos nombres y sus obras. En Gijón contamos con el apoyo de la Unión de Comerciantes, donde se integran la mayor parte de las tiendas de la ciudad, y que nos ayudó a seleccionar a las ocho participantes, todas en el centro. La verdad que no hemos tenido problemas con el montaje, ya que al recibir el apoyo de la Unión todas las tiendas se mostraron encantadas de apoyar esta iniciativa, que por otra parte también les beneficiaba a ellos. Además, se hizo coincidir la fecha con el próximo encendido de luces navideñas el día 5 y la actividad “De tiendas a medianoche”, que permite comprar hasta las 12 de la madrugada, pudiendo así comprar y ver arte al mismo tiempo. 

A modo de conclusión sólo diré que me ha parecido no sólo interesante sino necesaria la realización de proyectos como Arte Cotidiano, planteado desde Lemon y Coco, ya que en momentos como el que nos toca (no sólo al sector cultural) con la crisis asomando en cada esquina, es vital el apoyo entre agentes locales; convertir tiendas corrientes en espacios para el arte y “des-elitizar” el arte de los museos y cubos blancos, tan fríos para el público general”.

Arte Cotidiano en Gijón: obras de Begmont y Rocío Pinín
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Arte cotidiano en Granada:

Comisaria: Laura Cano
Artista: Juan Jesús Dueñas Ruiz (grabados)

El proyecto según su comisaria, Laura Cano:


“Para mí, elegir el artista fue fácil. Conozco la obra de Juan Jesús. Es meticuloso, entregado y se adaptaba perfectamente a las condiciones del local. 
Esperanza Muñoz, la peluquera, estuvo encantada con el proyecto desde el principio. Ha colaborado en todo momento con mucha ilusión. Trabajando en equipo y con muchas ganas, el resultado ha sido el esperado. Me ha parecido una experiencia genial, estupendamente coordinada tanto en general como en cada caso concreto. 
Tengo ganas de montar algo con obras en soportes como el vídeo o la instalación, pero obviamente en este caso, eso era imposible, por ello, saber adaptarse a cada contexto creo que también es prueba de organización y previsión en el trabajo. 
Todas las exposiciones han quedado perfectas. Se ha conseguido con creces el objetivo del proyecto. Feliz con ello”.




El proyecto, según la organización y los participantes, parece haber sido un éxito rotundo. Y es que una iniciativa así no merece otra cosa.


[Publicado en Ártica, Centro Cultural 2.0]

17/8/12

Iker García Barrenetxea y su "Western LifeStyle Everyday Recipe". London 2012.


"More and more, we live in a world that aims to control, ups, sorry, I mean connect everything. New apps, gadgets and links... lots of links, some very useful some... not so much. And these are key ingredients of the WLSER (Western Life Style Everyday Recipe).

I assume that because we are witnessing so many different forms of connecting information every now and then, as a result we are unconsciously training our "analog" brains to establish links with any information we deal with. Far from being different to the mass this phenomenon affects mee too. And I guess that this is how I ended up with this drawings.

With this exhibition I want to give you a bit of my imagination that I have managed to link to my hand, linked to a marker pen, then linked to a piece of paper. NOTE: If you do this same process you can have your own drawings ;) I hope that on this exhibition you see reflected a bit of London, of 2012, the games and also a bit of yourself. Have a nice day!"


Con este texto se presenta la exposición de Iker García Barrenetxea (San Sebastián, 1979) WLSER en The Vyner Studio (os sonará, quizás, por la exposición del otoño pasado "Barcelona Design meets London Design" coordinada con el BCD y en el contexto del London Design Festival 2011), un pequeño pero dinámico espacio fundado por el mismo artista, situado en el East London - una zona tradicionalmente industrial que desde los últimos años está redefiniéndose como una encrucijada fundamental para el arte británico más emergente, a partir de la proliferación de estudios artísticos y pequeñas galerías -.

The Vyner Studio. 1 Vyner St. | E2 9DG | London | UK

Basándose en diferentes formas de comunicación propias del siglo XXI - los nuevos media, las app para smartphone, los gadgets y links propios del social media o la publicidad - y en cómo estos "ingredientes" se entremezclan con nuestra cotidianidad, las ilustraciones de Iker nos devuelven a la simplicidad del papel, la línea y el no color, en una reflexión sobre el contexto social saturado propio de los eventos olímpicos y, en cierta medida, característico también de la sociedad y la identidad británicas con las que este joven vasco convive desde hace más de 10 años.


Siguiendo con este concepto fundamental de "vuelta a la esencia del arte" que se desprende de la recuperación del dibujo y la temática olímpica - como una vuelta a la forma de mirar de esos filósofos griegos que sentaron las bases de nociones fundamentales para el arte como la belleza o la mímesis -, Iker nos presenta una muestra constituida a partir de dibujos originales en papel clavados a la pared. Así, una vorágine de trazos negros, inscripciones, retratos caricaturescos, siluetas de deportistas en acción, y alusiones a temas paradigmáticos del mundo contemporáneo, llenan el blanco espacio del Vyner St., en una referencia más que directa a la sociedad cosmopolita.

Las características de la muestra nos hablan, más allá del elaborado contenido artístico, de la propia estrategia de supervivencia (sustainability, que dicen los ingleses) de la galería y del artista - además de la obra original, la sala ofrece "merchandising WLSER": pósters, pequeñas litografías enmarcadas, camisetas, y se planteaba la posibilidad de incluir un "libro para colorear" para adultos, consituido a partir de las ilustraciones de Iker e invitando al espectador a realizar sus propias masterpieces -.

La idea de "exposción low cost" va tomando fuerza en los tiempos que corren, ferias de arte virtuales, debates de arte a través de hashtags o exposiciones en la blogsfera, son iniciativas de un colectivo de gestores que han tomado ya consciencia del tortuoso camino que la cultura está emprendiendo en esta época de crisis. Iker se suma a este "descenso del pedestal" de la cultura apostando por una obra en formato poster, en una serie que puede archivarse y enviarse en un tubo de cartón y que se puede montar desde en galerías a espacios urbanos; ofreciendo su propia respuesta a la pregunta contemporánea de ¿qué pasará con la conservación y difusión de las obras de arte clásicas, en un panorama económico como el contemporáneo?

De esta manera, WLSER se presenta como algo más que una serie finita de dibujos, es más bien el concepto que podría englobar un amplio abanico de "productos artísticos" que pretenden reflexionar sobre las características psicológicas del mundo global contemporáneo y que podría ir desde las chapas más punk a obras finalizadas y deliciosamente enmarcadas para "nuestros maravillosos salones decorados al gusto del consumidor" (según palabras del mismo artista)



[ENG]

With these words, Iker García Barrenetxea (San Sebastián, 1979) presents his exhibition WLSER at The Vyner Studio, (it may sound familiar to you due to its recent exhibition "Barcelona Design meets London Design" coordinated with BCD during the London Design Festival in October 2011 edition). It is a small but dynamic space founded by the artist on his own, and located is in East London – a traditionally industrial area that is being redefined as a fundamental point for emergent British art, on the basis of the spread of art studios and small galleries during the last few years –.

Based on different forms of communication within the twenty-first century: new media, smartphone applications, gadgets and links usually found in social media and advertising. The way these “ingredients” blend within everyday life, Iker's illustrations bring us back to the simplicity and clarity of this: paper, line and black and white. The drawings are a reflexion and reaction to the Olympics, media social saturated has given us these unique circumstances. Characteristic of British society and identity, with which this young Basque has been living for more than 10 years.

Following this fundamental concept of “returning to the essence of art” deduced from the recuperation of drawing and the Olympic topics – returning to the fundermentals of the Greek philosophers who laid the notions of beauty or mimesis –, Iker presents an exhibition made up of original ink on paper drawings tacked to the wall. In this way, a maelstrom of black lines, inscriptions, caricatural portraits, athlete silhouettes, and illusions to a contemporary world's paradigmatic issues, filling the white space at Vyner St. in a direct reference to the cosmopolitan society.

The Exhibition's characteristics talk us about galleries' and artists' sustainability (beyond the elaborate artistic content). Apart from original masterpieces, the Vyner St. showroom offers “WLSER merchandising”; posters, small framed lithographs, T-shirts, this presented the possibility of including a “coloring book” for adults, made from compiling Iker's illustrations, where the viewer is invited to create their own masterpieces.

Presently, the “Low Cost Exhibition” idea is taking shape: online art fairs, debates via hashtags or exhibitions on the blogosphere are initiatives of a group of cultural managers who have already become aware of the culture's tortuous path in this time of financial crisis. Iker's contribution to this culture “pedestal drop” is a poster formated work of art that can be stored and sent in a cardboard tube, and shown from galleries to urban spaces. This way, Iker is offering his own answer to the contemporary question of how conservation and diffusion of classic masterpieces must be understood in this new economic landscape?

Thus, WLSER is presented as something more than a finite series of drawings, this is a concept that could include a wide range of “artistic products” reflecting on psychological characteristics of a contemporary global world, from punk pins to completed and delightfully framed works for “our wonderful halls decorated to suit the consumer” (in the artist's own words).


13/12/11

Jeff Wall, el fotógrafo que "pinta la vida Moderna"


Estuve la semana pasada tres días en Londres, medio de vacaciones medio en rol de "exploradora cultural" y de mis paseos por galerías y museos varios quiero destacar la selección de trabajos de Jeff Wall que ofrece el espacio que ocupa la White Cube Gallery enmedio del concurrido barrio de Picadilly.

Jeff Wall es un artista canadiense (Vancouver, 1946) pionero de lo que se conoce como Fotoconceptualismo, un movimiento artístico heredero directo del Conceptualismo surgido a finales de la década de los 60, que se centra en la "imagen de la idea" y no en la visión óptica de la misma. Como tal, el Fotoconceptualismo se nutre de las nuevas tecnologías fotográficas (transparencias de gran tamaño a color, estética y composición cinematográfica, etc) para trabajar sobre la cotidianidad a través de un lenguaje visual en constante reflexión sobre sí mismo.

Picture for women (1979) · The Destroyed Room (1979) 
Mientras que la inmensa mayoría de propuestas de arte moderno desprenden un halo de espectacularidad, el trabajo de Wall mantiene una cierta sofisticación y substancia, debidas  quizá a su formación teórica como historiador del arte y al hecho de trabajar la fotografía como con la pintura, preparando minuciosamente tanto escenarios como modelos y recreando escenas vividas en primera mano, en un proceso que le permite reinventar la composición original, según las composiciones de pinturas clásicas (obras de pintores como Eugène Delacroix o Édouard Manet). Según palabras del propio artista "pinta la vida moderna", haciendo palpable aquí la importante influencia de Charles Baudelaire y sus intentos de unificar arte y vida en el contexto de la Modernidad parisina de finales del siglo XIX.

De finales de los 70 son dos obras, Picture for women y The destroyed room (1979) que aluden directamente tanto al concepto como al cromatismo de trabajos de los citados pintores, interpretando un diagnóstico comparativo para nuestra Modernidad, personificada en la mujer que juega a mirar y ser vista y en el escaparate que muestra, en lugar de la ilusión, una alegoría al fracaso del individuo contemporáneo.

Mimic (1982)
Durante la década de los 80, Jeff Wall se inspiró en los accidentes y las casualidades callejeras recreados minuciosamente y observados desde una cámara de gran formato que le permite registrar gran cantidad de detalles. Una famosa imagen de este período es Mimic (1982), una fotografía casi cinematográfica tomada en el estilo documental de la fotografía de calle de Robert Frank o Garry Winogrand, en lo que parece un suburbio de una ciudad norteamericana, y que refleja el momento justo en el que se revela la tensión social entre miembros de diferentes razas.

Esta narrativa cinematográfica se mantendrá cmo una constante a lo largo de toda su trayectoria, generando a veces complejísimas escenografías en obras como A ventriloquist at a birthday party in October 1947 (1990) o After 'Invisible Man' by Ralph Elison, the Prologue (1999-2000).

Los 90 fueron un perídoo en que a través d ela exploración de las nuevas tecnologías digitales, documenta escenas encontradas por azar, jugando con la idea de la representación pictórica y la abstracción, revelando a la vez la "poética de lo cotidiano".

The Storyteller (1991) 
Destaca de este período The Storyteller (1991), un trabajo realizado au plein air a modo del Déjeuner sur l'herbe de Manet, que habla de las tradiciones orales canadienses y como éstas han sido erosionadas por la vida moderna, en una recreación perfecta que reinterpreta la escena pastoral clásica. A través de espacios psicológicos como el de The Storyteller, Jeff Wall consigue generar una serie de complejas dualidades conceptuales que ponen en escena elementos fundamentales de la crisis existencial contemporánea. Son de este período obras como An Octopus (1990), Diagonal Composition (1993) o Sunflower (1995).

Fue también en esta década en la que Jeff Wall empezó a trabajar con fotografía en Blanco y Negro, un medio asociado tradicionalmente al estudio documental. Las escenografías continuan siendo recreaciones hechas por actores, epro consiguen una apariencia casual, en una investigación sobre el complejo concepto de la autenticidad en la fotografía.

A partir de los inicios del siglo XIX, Wall comienza a trabajar con paralelismos históricos, jugando siempre con al relación ficción - realidad. A través de las constantes alusiones a sus referentes pictóricos, y mostrando un elaborado criterio artístico, Jeff Wall nos muestra, de una manera distina a como lo hace el japonés Yasumasa Morimura, su propio punto de vista de la Historia del Arte.

Las fotografías de gran formato en blanco y negro y las inmensas transparencias retroiluminadas de Wall nos dejan con una extraña sensación, consiguen prolongar el tiempo en una seductora confusión. "Las imágenes más interesantes son aquellas en las que lo que se ve se las arregla para sugerir lo que se excluye". Y esto es precisamente lo que sucede en la White Cube Gallery londinense, con la fotografia Ivan Sayers, costume historian, lectures at the University Women's club, Vancouver, 7 December 2009 (2009), que con mi amiga Laura empezamos a elaborar una hsitoria, casi un cuento de fantasmas, de un modo completamente inesperado.

Ivan Sayers, Costume historian, letures at the University
Women's club, Vancouver, 7 December 2009 (2009)

5/12/11

Arquitectura (Sala 8). La exposición expandida


Éste será un post un poco atípico, ya que 'Historias de arte' acoge la sala 8 de La Exposición Expandida, un proyecto experimental de comisariado colectivo que gira alrededor del tema de La Ciudad. No olvidéis visitar las otras salas.


Si bien es cierto que la ciudad es un espacio social, escenario de un complejo amalgama de relaciones interpersonales y manifestaciones populares autóctonas, no es menos cierto que el espacio arquitectónico se concibe como la escenografía ideal para albergar dichos vínculos, participando inevitablemente de ellos.
La arqutiectura, bajo esta nueva perspectiva de decorado urbano, abandona el clásico papel de mole maciza e infranqueable en pos de la  custodia de lo "sacro" (o simplemente lo "personal") y se vuelve vulnerable y frágil. Y si toda escenografía requiere de una "puesta en escena" para dar sentido a su condición de ser, la arquitectura, como tal, se nutre precisamente de su componente social para justificar su acepción de decorado.

Pero, ¿qué pasaría si forzáramos una "puesta en escena" artificial que dotara de nuevos sentidos a esta arquitectura necesitada de interacción? El colectivo artístico se aproxima a este aspecto del espacio arquitectónico convirtiéndolo en protagonista (o en soporte en el caso del arte urbano) de una serie de obras que cuestionan los principios de la arquitectura moderna, mostrando las vinculaciones que se establecen entre los objetos en el espacio, iniciando al espectador a revisar la relación con el entorno cotidiano.

Jordi Colomer (Barcelona, 1962) es un artista puridisciplinar, formado también como historiador del arte y arquitecto, que opta por una práctica artística multimedia construida a base de "esculturas dilatadas" en el tiempo y en el espacio. Sus instalaciones y video-proyecciones, contextualizadas en espacios urbanos y situaciones domésticas en los que la familiaridad se ve alterada por las constantes referencias al carácter artificial de la puesta en escena, giran alrededor de la relación entre la realidad y la ficción. Así, la trayectoria de Colomer debe ser entendida como un todo, fundamentado en una fuerte preocupación por la articulación del espacio arquitectónico; espacio entendido como una escultura habitable, que reconstruye una y otra vez, creando una serie de decorados que determinan completamente el comportamiento de los personajes, del mismo modo que la arquitectura determina el de los ciudadanos.




1.- Le Dortoir (2002)
1.- Video y sala de proyección. 10 minutos editados en bucle.

A través de la sección de un edificio de pisos característico de los suburbios de las ciudades españolas y francesas, se convierte al espectador en voyeur. La cámara navega como un espíritu dentro del espacio - cada fragmento arquitectónico aparece dominado por un caótico desorden de réplicas de cartón de objetos cotidianos y personajes plácidamente dormidos - y, bajo esta mirada, el inmueble se convierte en una vulnerable y frágil casa de muñecas.


2.- Les Villes (2002)
2.- Doble proyección. 2 minutos editados en bucle.

La investigación escenográfica iniciada con Le Dortoir se expande desde el contexto cotidiano de la vivenda hacia el espacio urbano con Les Villes, una confrontación de lecturas de una misma y dramática historia, escenificada en una ciudad nocturna construida a base de maquetas de cartón. Colomer se sirve aquí de la artificialidad del contexto y la duplicidad de puntos de vista para mostrar la acción aislada de un personaje como reflexión sobre las posibilidades de superviencia poética que ofrece la urbe contemporánea.


3.- Anarchitekton (2002-2004)
3.- Video y sala de proyeccio. 4 DVDs editados en bucle y maquetas.

Anarchitekton es el resultado de una serie de "obras-viaje" que tomaron forma en diferentes ciudades (Barcelona, Bucarest, Brasilia y Osaka). Un personaje va a la deriva por el decorado urbano extranjero que conforman los suburbios de estas ciudades - en una evocación de las procesiones religiosas hispánicas o en una especie de maratón con la flama olímpica "inmobiliaria" - con una maqueta arquitectónica como estandarte.
El carácter artificioso de esta miniatura, que de vez en cuando llega a confundirse con un edificio real, se acentúa al ser emplazada delante del edificio modelo, así el artista recorre las ciudades "contaminando" la calle de una ficción que le sirve para revelar la realidad arquitectónica del lugar.


4.- No? Future! (2006)
4.- Video y sala de proyección. 12 minutos editados en bucle.

Con esta misma voluntad de intrusión en el espacio arquitectónico, se presenta esta acción documentada en video dividida en dos partes. en la primera, un coche recorre las calles de Le Havre al crepúsculo y al amanecer con una escultura tipográfica - que pregunta y responde sin concluir nada - fijada en el techo, a modo de cartelera retro de un casino de Las Vegas. En la segunda, la conductora anda por las calles al amanecer tocando el tambor con la itnención de despertar al vecindario para, finalmente, reiniciar el recorrido. El clima enrarecido del video lo da, precisamente, la ausencia de reacción de la población.



5.- Avendia Ixtapaluca (houses for Mexico) (2009)
5.- Video y sala de proyección. 6 minutos editados en bucle.

El contexto del proyecto lo forma una de las ciudades del extrarradio de Mexico DF, donde 80.000 personas viven en una urbanización de casas idénticas organizadas en barrios diferenciados por los colores de las fachadas. El inicio de la investigación de colomer es una identidad dada por un contexto arquitectónico construido a partir de la repetición prácticamente infinita de una serie de viviendas. El montaje, en un travellin eterno, testimonia la vida de los habitantes, que se empeñan en transformar esa trama geométrica en una verdadera ciudad.


6.- The Istanbul Map (2010)
6.- Video a partir de fotografías digitales. 2 minutos 39 segundos.

Saliendo por la trampilla de un tejado, rodeada de indistinguibles y anónimos edificios, la protagonista de  The Istanbul Map, perdida y desorientada, no se reconoce ni a sí misma ni al lugar donde se encuentra. Sólo los logotipos de las marcas de las antenas parabólicas que la rodean, la transportarn a un presente específico sin ningún referente específico.


7.- Crier sur les toits (2011)
7.- 24 pósters de 102x80 cms.

Crier sur les toits es una expresión francesa que se refiere a clamar públicamente una información, y es tomada por Colomer para dar título a una propuesta que se desarrolla en los tejados de Rennes, espacios asimilados por el artista como "sitios huérfanos" que hace falta activar. A través de una campaña con carteles, se invita a los habitantes de la ciudad a subir a ocupar las terrazas y proclamar lo que quieran, en el contexto del espacio urbano.

24/9/11

Sobre lo confuso y visceral que resulta el criterio artístico


Marc Harrold, Plage 30 (2008) 

Hoy salí de casa ilusionada con una idea muy concreta: ir a la exposición de Jean-François Rauzier en el Museo Diocesano de Barcelona para hacer mi crítica para el num.-4 de absur2eal. Libreta en mano, aprovecho el descuento de estudiantes para pagar la mitad, que estamos en tiempos difíciles, y me adentro en el céntrico pero vacío museo - cabe decir aquí que el edificio es bastante impresionante, con sus fundamentos anclados en la antigua muralla romana de Barcelona, arcos románicos y demás deleites arquitectónicos a lo clásico -. Hasta aquí la ilusión se mantiene intacta, hacía dias que no iba a una exposición, nunca había entrado en el Diocesano, todo eran expectativas.

La primera "cosa" con que chocan mis conjuntivíticos ojos es el impresionante trabajo de Rauzier sobre la Pedrera, nosecuantas imágenes de alta resolución en un montaje digital que, no sé exactamente porqué, sustituye el suelo del edificio por una laguna selvática poblada de nenúfares, flamencos, gorilas y hasta un caballo bajando por las escaleras. La verdad es que en vivo y en directo me resulta excesivo, a pesar de lo seductor de la reproducción usada para la promoción de la exposición, folletos, carteles y demás. Colgada al lado de tan alabada hiperfoto, hay una lupa a modo de "analice con sus propios ojos la calidad del producto artístico como si de un experto se tratara". Decido aprovecharla y examinar a fondo los inevitables fallos de perspectiva que, a tan gran escala, no pasan inadvertidos.

Me digo "no seas criticona" y paso a la siguiente foto. De hecho, tanto color y degradado nunca ha sido mi fuerte, quizá sea esta la razón de mi incomprensible pero visceral rechazo a las fotos de Rauzier. Pero el resto de la serie "voyages extraordinaires: Barcelona", el Hospital de Sant Pau, el Palau de la Música, la Catedral del Mar, me provocan todos exactamente lo mismo: una atracción fatal desde lejos, y un afán para encontrar fallos de cerca. Demasiado color, demasiadas perspectivas entrecruzadas, demasiados pajaritos añadidos que hablan un lenguaje de color y textura demasiado diferente a la fotografía original... Demasiado. ¿Por qué no se habrá limitado a fotografiar arquitectura, con montajes digitales si tu quieres? Me pregunto frunciendo sin querer el ceño enmedio de los admirados espectadores. Y a todo esto no paro de repetirme que, según palabras del propio Rauzier, se trata de un "artista barroco" y, la verdad, yo no veo nada barroco en él, si acaso algo de surrealista onírico caducado...

En un rinconcido, escondidas entre tanta magnificiencia, encuentro dos perlas de la serie "Babel" que pasan inadvertidas prácticamente a todo el mundo. Al tratarse de visiones frontales de edificios, no hay molestos fallos de perspectiva ni animalitos descontextualizados. Son fantásticas transformaciones de edificios de poca monta en impressionantes rascacielos, con balcones llenos de ropa tendida, persianas bajadas y subidas, vida REAL. Me gusta y esto me anima a subir a la segunda planta. Ep! Que aquí hay algo reconocible... Multiplicando sus alter egos fotográficos - siempre con gavardina y sombrero de mafioso, a lo hombres grises en el mundo de Momo de Michael Ende - transmite a la perfección la idea de anonimidad y agovio de la ciudad, el tráfico, los rascacielos, las ruinas, los cementerios, la pequeñez humana. "Venga, dale un voto de confianza, una mala serie la tiene cualquiera".

Para resetear definitivamente mi mente de tanto paraíso perdido (y mal recuperado), entro en la sala adyacente, donde la colección del Museo Diocesano esconde una serie de retablos románicos perfectamente conservados. Este inesperado viaje al pasado enturbia aún más mi mente y cuando, en la tercera planta, me encuentro con más hiperfotos - esta vez son gigantescas bellas durmientes con postura tambien hiperforzada - llenas de color y dudoso contenido metafórico (todo está a la vista!), me desvanezco de nuevo.

Me rindo, este señor y yo no nos entendemos. Entro cabizbaja en la sala dedicada al tempo que Gaudí hizo para la colonia Güell, llena de bocetos, maquetas y fotografías antiguas y oh! sin esperarlo, de repente entiendo como funciona la arquitectura de Gaudí, estaba pensada al rebés!

Too much for my little body. Me voy del museo medio mareada, dispuesta a sentarme en una terracida y asimilar toda esta información con una copa de vino blanco en la mano. Pero antes decido darle la última oportunidad al ya condenado Rauzier y entro en la galería Villa del Arte, promotora de tan colorista evento. Y me enamoro, así lo digo, me enamoro tanto que una lágrima perezosa empieza a resvalar descontroladamente por mi mejilla (supongo que la conjuntivitis y los cambios lumínicos influyen). En una pared al lado del mostrador de la pequeña galería descubro las fotos sobre resina de Marc Harrold, unos fantássticos montajes digitales, completamente manipulados, bañados de una luz vital en los que las personas son ténues manchas de color y la realidad no existe. Me olvido inmediatamente de lo que me había empujado a salir de casa y solo pienso en comprar una de esas maravillas. Comprar? Yo? Nunca había deseado tanto poseer algo... Me asusto y me voy a casa a escribir esto.

Resulta confuso, verdad? Pues así es el arte señores.


[Publicado en absur2eal num.-4]

21/4/11

Genius Loci, una exposición con banda sonora



Domingo, 10:30 de la mañana.

Después de eternos días de lluvia gris en la ciudad condal el sol decide agraciarnos con su cálida presencia, y el parque de Montjuïc se llena de familias con nióas agitados y chillones, autobuses de japoneses sextagenarios portadores de gadgets tecnológicos de última generación, ciudadanos bien que pasean erguidos sobre lustrosos caballos y jóvenes parejas en mallas que con la excusa del deporte se miran acaramelados bajo el sol. En este ambiente primaveral, y a modo de refugio de este pegajoso panorama burgués propio del Déjeuner sur l'herbe de Manet, la Fundació Joan Miró abre las puertas a un proyecto expositivo que brilla por la frescura de la idea embrionaria - mis más sinceras felicitaciones a la comisaria Martina Milà -. Genius Loci*, una exposición con banda sonora.

En diez espacios independientes, que se plantean como tracks de un disco recopilatorio, una selección de músicos barceloneses - presentados como artistas conceptuales, postmodernos hijos y nietos de Marchel Duchamp, Yoko Ono, Jean Baudrillard o Jean-Luc Godard - añaden a su actividad musical habitual una propuesta creativa en forma de instalación - vinculada a la estrateegia conceptual de sus temas y a la forma de presentarlos y de presentarse - que en agruparce favorecen la reflexión sobre lo que representa ser músico en Barelona hoy en día.

Aquellos para los que visitar los museos sin compañía es una actividad habitual, para romper el sacro silencio que generalmente impera en estas instalaciones, nos refugiamos muchas veces en una burbuja sonor, amparados por nuestro reproductor de mp3 y un tipo de música que consideramos adecuada para lo que vamos a ver. Para nosotros, artistas y músicos van cogidos de la mano de una forma muy personal, la arquitectura soviética a ritmo de Morrissey, un monográfico de Robert Mappeltorpe atado irremisiblemente al guitarreo de Patti Smith, un paseo por el expresionismo alemán bajo los sufridos alaridos de Björk,... y un sinfín de vinculaciones personales más.

En esta propuesta de la Fundació Miró este refugio auditivo resulta innecesario, esta necesidad de contextualización sonora se vuelve oficial a través de la audioguía, que abandona el aburrido rol didáctico habitual para convertirse por una temporada - la exposición estará abierta hasta el 5 de junio - en un reproductor de mp3 que propone una banda sonora que complementa a la perfección la experiencia museográfica. Vamos a ver la tracklist:

Track 01: Hidrogenesse – Moix.mp3. En una emulación de museo arqueológico dos figuras funerarias actúan como el dueto de pop electrónico en un escenario místico, interpretando una versión del texto del difunto Terenci Moix Terenci del Nil – una sátira del Libro de los Muertos egípcio –.

Track 02. Mürfila – I Love Ü.mp3. En un espacio bipolar, dividido por colores y materiales a modo de espejo/reflejo, en un caos de objetos y detalles, se enfrentan la roquera alternativa y la estrella de ventas nacional, lo auténtico y lo prefabricado, el artista y la indústria.

Track 03. Mishima – Qui n'ha Begut.mp3. Si las canciones en lugar de ocupar tiempo ocuparan espacio, las canciones de Mishima ocuparían seguro la sala Heliogábal del barrio de Gracia, donde tantas veces han actuado y tan reconfortados, francos, fívolos e intrascendentes pueden llegar a sentirse.

Track 04. Standstill – Adelante bonaparte.mp3. Bañados de su manifesta incapacidad para hablar de aquello que no es estrictamente personal y su clara inclinación por las artes escenicas y el documental autobiográfico, los intimistas Standstill trasladan su estudio de trabajo a la Fundació, exhibiendo sus procesos creativos a modo de zoológico, en el que Enric Montefusco se pasea – de la mesa a la cama y de la cama al sofá – con absoluta franqueza.

Track 05. Internet2 – Para Elisa.mp3. En una sala de videoexposición, se previsualiza un proyecto videomusical que habla de la batalla ancestral entre músicos de diferentes tendencias para establer un nuevo “orden musical” adecuado al mundo contemporáneo.

Track 06. Manos de topo – La Casa de la Serpiente.mp3. Su universo musical – que casi siempre gira alrededor de las relaciones sentimentales, el amor y el desamor – se ilustra en una suerte de recorrido espacial contextualizado en una vivienda, la casa de la serpiente, donde el tránsito del amor al desencanto de la pareja es inevitable.

Track 07. Els Amics de les Arts – Jean-Luc.mp3. Su instalación audiovisual hace público el privado mapa coneptual de influencias, referentes e ídolos a base de un montaje de palabras, ilustraciones, pentagramas, fotografías, videoclips y conciertos con constantes referentes a la nouvelle vage.

Track 08. The Pinker Tones – Sampléame.mp3. Presentan un espacio interactivo para crear infinitas versiones del tema Sampléame a base de la combinación de las diferentes pistas de la canción, acústicamente deconstruida.

Track 09. Za! - Megamegagafloflow.mp3. Otra instalación interactiva en la que el visitante se convierte en comopsitor a través de la experimentación con un extraño artefacto que permite combinar pistas de voz y gravaciones en directo para “crear música” en una especie de ritual comunitario.

Track 10. Illa Carolina – No Serveix de Res Fer-se el Llit.mp3. Los teloneros de la muestra, presentan una instalación a modo de epílogo, un espacio minimalista que invita a la reflexión.

*Genius Loci remite a los espíritus protectores que los antiguos romanos asociaban a cada ciudad y que induce a pensar, en este contexto, a la idiosincrasia de cada contexto creativo.


[Genius Loci, Fundació Miró, Barcelona. Del 11.03.2011 al 05.06.2011. Publicado en absu2real num.-2]

10/2/11

¿Estáis listos para la televisión?


David Hall para Scottish TV, TV Interruptions
(7 TV Pieces): Interruption piece (1971)
Estuve ayer en el MACBA y en pocas ocasiones este museo me había parecido tan poco "contemporáneo" como en el contexto de la última exposición inaugurada entre sus paredes: "¿Estáis listos para la televisión?". Según palabras textuales de la guía de la exposición - acertadamente realizada para evitar que el caótico y desbordante contenido de la muestra sobrepase al espectador ya en el primer minuto, empujándolo inmediatamente fuera del museo y quitándole las ganas de volver en una buena temporada - no se trata de una exposición sobre la televisión, sino desde la televisión. El planteamiento inicial se me antoja ya de entrada un tanto pretencioso, ¿cómo se come esto de hacer una exposición desde la televisión, cuando quién la plantea no es este medio directamente, sino el punto de vista particular de un museo (de arte contemporáneo, en este caso)?

Un arrebato de osadía te empuja, por naturaleza, a entrar directamente en lo que intuyes es la sala que inicia el recorrido. Es abrumador, imposible entender nada del texto de "Los nombres de Cristo" del cineasta Albert Serra, pegado con vinilo en la pared, ni tampco de la proyección descontextualizada que emite la grotesca (por desproporcionadamente grande) pantalla ubicada en el centro de la sala, frente a una gradería que JAMÁS será ocupada por completo.

En vista de que todo el material que llena la segunda planta del museo (entera!) es de contenido audiovisual, sin ninguna conexión aparente a parte del propio medio televisivo, una tiene que reconocer, en un acto de humildad, que necesita un intermediario. Para esto se recurre a la ya citada guía, que constituirá la carta de navegación sin la cual el espectador se verá arrojado a un espacio incomprensible e incomprensivo. Quizá invadida por el orgullo herido de aquél que se siente incapaz de entender algo para lo que teóricamente está preparado - no hace falta mencionar que todos hemos crecido con el televisor como banda sonora -, en la introducción de esta benegloriada guía una no encuentra nada más que una sarta de frases hechas de dudoso contenido. Pero al hojearla con más detenimiento, es inevitable reconocer - tampoco quiero pecar de extracrítica - que la explicación de cada uno de los diez ambientes en que se divide el montaje es mas aclaratoria, al menos puedes entender de qué va el asunto!

Introducción hecha, la verdad es que te sientes con algunas herramientas más para enfrentarte al asunto - me parece sintomático que me refiera a esta experiencia museística como "enfrentamiento", como si de una lucha grecorromana se tratara -. Lees la explicación del primer "capítulo" (así les gusta llamar a los espacios, en un insustancial intento de referenciarse al mismo medio objeto de análisis) y te adentras en la primera de las salas. "Si, quizás esto tenga algo de sentido".

Segunda lectura y segunda sala. "Pero... ¿ésto no es prácticamente lo mismo que he vsito antes?.
Tercera lectura y tercer espacio. "Ummm... Creo que no acabo de entender el criterio de esta división de espacios...".
Cuarta lectura y cuarto espacio. "Para mí que esto no deja de ser una recopilación subjetiva de artistas que han trabajado con el medio televisivo, ya sea a modo de experimentación visual, crítica o sistema de autodifusión". Y he aquí done aparece el siguiente "chasco" del asunto: ¿Por qué habrán dividido ese amalgama videográfico en estos diez apartados? ¿Por qué no en más (¿o en menos?), si el material que se presenta en todos ellos no deja de ser esencialmente el mismo: imágenes que, por la nostalgia del vídeo filmado en Super8, resultan entrañables y, eso sí que no se lo quita nadie, nos hablan del nacimiento de una cultura, la contemporánea?

De acuerdo, demos una oportunidad más a éste asunto - que según el texto inicial está motivado para "preparar" al espectador para el nuevo concepto de televisión que, ya entrado el siglo XXI, se avecina -. Cuando parece que la televisión tal como la hemos conocido llega a su fin, nos preguntan si estamos listos para más..., así empieza el tan acertado discurso de la guía - aceratdo porqué es bien cierto que la naturaleza de la televisión está en un proceso de cambio radical -. Y con esta pregunta el espectador se siente inseguro, ni tan siquiera sabe si sabe todo lo que hay que saber para responderla. Lo paradójico del caso es que, habiendo visto por encima la selección videográfica - es imposible visualizar las casi 70 horas de video, así que la visita resulta, vista así, aún más insustancial -, uno se da cuenta que ni desde este mismo contexto del museo, tan artístico y contemporáneo, se está preparado para este cambio que proclaman (o, si lo está, es completamente incapaz de demostrarlo).

La reflexión fundamental aquí, para mí, no es acerca de la televisión - ni del contenido mismo de la exposición, que tiene joias como los experimetos acerca de la sociedad del espectáculo de Guy Débord o excentricidades varias de Andy Warhol -, sino acerca del propio museo: Al tratarse de material videográfico digitalizado, ¿qué sentido tiene "exponerlo" en las frías salas de un museo (a todos aquellos que tengáis intención de perderos en este infinito inconexo, os recomiendo no dejar el abrigo en el guardarropa), dotadas de poderosas pantallas y graderías para el "público" en un acto que no puede no resultar pretencioso? ¿No resultaría más coherente con este contexto futurista para el que pretenden prepararnos, apostar por esta idea de "contemporaneidad" en el mismo museo y plantear la posibilidad de una "exposición virtual", formada por una base de datos - siguiendo, si tu quieres, esta división capitular imposible - y una versión digitalizada de la tan necesaria guía? De este modo, el potencial espectador podría acceder, sentado cómodamente en el sofá de su casa, a esta - no por subjetiva menos itneresante - selección de videos, sin las molestias intrínsecas a un espacio expositivo que no se adecua al contenido.


[¿Estáis listos para la televisión? MACBA, Barcelona. Del 05.11.2010 al 25.04.2011. Publicado en absur2eal num.-1]

18/10/10

Barcelona, "chínchate".


Santi Moix vuelve al origen de su viaje con una obra de madurez.

Santi Moix (Barcelona, 1960) vuelve a su tierra natal después de un exilio voluntario de 25 años en Nueva York; una ciudad que lo acogió de brazos abiertos, ofreciéndole ese idílico espacio de creación de Moix había buscado en tierras muy dispares, en un viaje que de manera subconsciente se ha ido convirtiendo en piedra angular de su obra. Convertido en "nómada moderno" por necesidad, Moix nunca ha renegado de sus orígenes porque "saber de donde eres es un gran concepto para la libertad, supone tener un punto de retorno".

Y ahora Barcelona - la galería Carles Taché en el papel de "padre" - actúa como la metrópolis americana, abraza al hijo pródigo que vuelve a casa, en un justificado paréntesis en esta permanente necesidad de renovación. La muestra Move on surge de este año de trabajo fuera del estudio neoyorquino, constuyéndose casi por accidente a partir de la unión - nada forzada - de tres trabajos de naturaleza muy distinta. Las obras volumétricas de cerámica y caucho, de neutros tonos oscuros, hablan del trabajo fuera del estudio, de la colaboración y el enriquecimiento mutuo, en un complejo diálogo con la pintura, de una paleta cromática rica y vistosa, que se convierte en espacio de reflexión donde el artista muestra la vida interior, contemplativa y solitaria.

El punto de partida de la exposición es una de las coloristas representaciones pictóricas de gran formato que, como "elementos en movimiento", se expanden por la galería, intercalándose con los "productos acabados". Es a través de los ideomorfos circulares que se entrelazan de una forma fluida en estas pinturas, que Moix explica este viaje previo a la "vuelta a casa". Cada país visitado ha dejado una pequeña semilla en su obra, una semilla que ha germinado en Nueva York y que en la Taché nos muestra triunfante su fruto.

En un segundo tramo descubrimos el arraigo a la tierra y el amor por el origen a través de las "terrisses negres" - un conjunto de cerámicas fumadas tradicionales del Empordà hechas en el taller del maestro alfarero Didí y distorsionadas por los retoques del artista, apilados a modo de apéndices eróticos -. Como el niño Fellini, y para contextualizar estas producciones cerámicas, Moix llena una pared entera de garabatos, dibujos y apuntes, de esbozos - en los que las formas animales se funden con la ortogonalidad de una maquinaria extraña - que funcionan como diario gráfico de la experiencia ampurdanesa, rompiendo las fronteras entra la abstracción y la narración.

No es hasta el final del trayecto que, escondidas en una esquina de la galería, descubrimos las curiosas esculturas de caucho - hechas en colaboración con artesanos bereberes y usando como materia prima las ruedas desgastadas de camiones marroquíes -, un grupo de seres biomórficos asustados, descontextualizados, que admiran con una inocencia infantil esta eterna fluctuación de la vida de las pinturas que les rodean.

Las justificaciones teóricas de la temática de la muestra son sobrantes. Resulta difícil, pero, no entrever una actitud un tanto provocadora por parte de un artista más reconocido internacionalmente que en casa, una voluntad de decirle a la ciudad de Barcelona "chínchate". Y, frente a esto, una no puede sino esbozar una sonrisa de complicidad.


[Santi Moix. Move on. Galería Carles Taché, Barcelona. Del 16.09.2010 al 12.11.2010]